La FIFA reforzó las normas sobre el uso y difusión de contenido audiovisual durante el Mundial 2026. Las medidas alcanzan a aficionados, medios de comunicación, creadores de contenido y establecimientos comerciales que proyecten los partidos.
El Mundial 2026 promete ser uno de los eventos deportivos más grandes de la historia, pero también llegará acompañado de una serie de restricciones impulsadas por la FIFA para proteger los derechos de transmisión y la propiedad intelectual del torneo.
Las nuevas disposiciones han generado debate entre hinchas, creadores de contenido, medios digitales y propietarios de negocios, ya que establecen límites claros sobre qué se puede grabar, compartir y transmitir durante la competencia que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.
No se podrán transmitir partidos ni publicar jugadas sin autorización
Una de las principales medidas anunciadas por la FIFA está relacionada con la difusión de contenido audiovisual de los encuentros.
Los aficionados, creadores de contenido y medios no autorizados no podrán transmitir partidos en vivo a través de redes sociales ni publicar goles, jugadas, penales o fragmentos de los encuentros sin contar con los permisos correspondientes.
La restricción también alcanza a las imágenes captadas desde las pantallas gigantes instaladas en los estadios. El objetivo es proteger los derechos exclusivos de transmisión adquiridos por las cadenas y plataformas autorizadas.
Asimismo, los portales digitales no podrán insertar videos oficiales del torneo sin autorización previa, mientras que las agencias de noticias necesitarán licencias específicas para distribuir material audiovisual o fotográfico a terceros.
Qué sí podrán grabar los asistentes dentro de los estadios
Las restricciones no impiden por completo la creación de contenido por parte de los aficionados.
Los asistentes podrán registrar videos breves relacionados con el ambiente del estadio, las celebraciones en las tribunas, la llegada de los equipos y otros momentos generales de la experiencia mundialista.
Sin embargo, no estará permitido grabar secuencias continuas del partido, acciones completas de juego, tandas de penales ni enfocar las pantallas gigantes para luego publicar ese material en plataformas digitales.
La FIFA ha señalado que el contenido que infrinja estas disposiciones puede ser retirado de internet y quedar sujeto a las medidas establecidas por los titulares de los derechos audiovisuales.
Bares, restaurantes y hoteles también deberán contar con autorización
Las medidas no solo involucran a los aficionados.
Bares, restaurantes, cafeterías, hoteles, centros comerciales y otros establecimientos comerciales deberán contar con una licencia específica para proyectar los encuentros durante su horario de atención al público.
La exigencia aplica incluso cuando el negocio no cobre una entrada adicional para ver los partidos.
Del mismo modo, los hoteles necesitarán autorización para transmitir los encuentros en espacios compartidos como lobbies, restaurantes, salones o áreas comunes.
La FIFA sostiene que cualquier negocio que utilice los partidos como parte de su oferta de servicios deberá cumplir con los permisos correspondientes.
El uso comercial de marcas oficiales también está restringido
La protección de los derechos de la FIFA no se limita al contenido audiovisual.
La entidad también mantiene restricciones sobre el uso comercial de marcas y términos asociados al torneo, entre ellos:
- FIFA
- FIFA World Cup
- World Cup
- World Cup 2026
- FIFA Fan Fest
Las empresas que empleen estas denominaciones para promocionar productos, campañas o servicios sin autorización pueden enfrentar acciones relacionadas con la protección de la propiedad intelectual y los derechos de marca.
Un Mundial con reglas más estrictas para el contenido digital
A medida que se acerca el inicio del Mundial 2026, la FIFA busca reforzar el control sobre la distribución de imágenes, videos y activos oficiales del torneo.
Las medidas apuntan a proteger los acuerdos comerciales y los derechos de transmisión, aunque también han abierto el debate sobre el impacto que tendrán en la forma en que los aficionados viven y comparten la experiencia mundialista en la era de las redes sociales.
Con millones de personas creando contenido en tiempo real desde los estadios y plataformas digitales, el desafío será encontrar el equilibrio entre la protección de los derechos comerciales y la participación de los hinchas en la mayor fiesta del fútbol mundial.

